El Concurso

La Riesling encarna como ninguna otra variedad de vid las particularidades de cada uno de los terrenos y la firma de su viticultor. Así, los vinos Riesling constituyen embajadores inconfundibles de la región en cuestión y en ningún caso vinos comunes. En un emplazamiento el vino destaca por su carácter aromático y frutal, en otro más bien por un toque fino y mineral: el vino Riesling se resiste a la uniformidad. Y es por ello que esta variedad de vid es sinónimo de carácter y peculiaridad como ninguna otra. Es la reina no oficial de las variedades de vid. Esta variedad sirve a modo de estímulo para el concurso best of riesling.

Los viticultores alemanes han sido capaces de escribir en los últimos años una historia de éxito única gracias al Riesling. Entretanto, esta tradicional variedad de vid también goza de una gran y creciente popularidad en otras regiones europeas de producción vinícola, tales como Francia, Italia o Austria, e incluso en EE. UU., Sudáfrica o Australia.

El concurso debe concebirse como plataforma internacional para el Riesling y para productores de vino que deseen cumplir los requisitos más estrictos. Desde el año 2000 cientos de "productores de Riesling" de todos los rincones del mundo participan en el concurso por las codiciadas "best of Medaillen" con vinos procedentes de diez países y tres continentes y con la colaboración de sumilleres, viticultores, comercios de vino y periodistas especializados de reconocimiento internacional, que catan y evalúan dichos vinos.